22 de septiembre de 2009


A veces me encantaría llenarte de palabras mirándote a los ojos pero expreso mejor mis sentimientos por escrito, ver tu cara y tus ojos provocan tantas cosas en mí que no puedo ni articular una palabra. No es falta de sentimiento, es rendirme a lo que me provocás. Y creeme, jamás en la fucking vida, me cansaría o me aburriría de rendirme totalmente a eso. Que tengas esa capacidad en mí, que logres lo que absolutamente nadie puede, ponerme en stand by, es lo más hermoso que puede pasarme. Amo esa sensación de detener el tiempo y que el mundo pare de girar por unos instantes. O quizás el mundo sí sigue girando, pero mirarte a los ojos me deja totalmente ajena a cualquier tipo de existencia que haya a mi alrededor. Puede desaparecer el mundo al lado mío que jamás me daría por enterada. Y sinceramente tampoco me importa, si mi mundo sos vos. De repente, hay ante mí todo un mundo para conocer, tu mundo…y muero por recorrerlo de punta a punta, de norte a sur, de este a oeste cada día de mi vida. Tengo y siento la necesidad de aferrarme a tu mundo, de amarrarme con todas mis fuerzas y no dejarte ir, de apropiarme totalmente de vos. De olvidar el miedo a perder porque estás acá y no te vas a ir. No te vas a ir como todo lo bueno que es fugaz, como lo ordinario de todos los días que es efímero. Quiero aferrarme a la idea de que tu mundo tiene un principio pero nunca un fin y voy a poder seguir disfrutándote cada día que nos toque vivir sabiendo que esto sí es lo correcto, sí es lo indicado y que por primera vez las cosas son como tenían que ser. Que los dioses y planetas y quién sabe qué, se pusieron de acuerdo y se alinearon y crearon algo bueno, algo hermoso, algo único. Algo único como la rosa es para el Principito, que entre tantas sólo eligió una y esa sola es más especial que cualquiera, porque es SU rosa, inigualable, irrepetible, frágil. Porque la estuvo esperando toda la vida y ahora sabe que para siempre es responsable de ella

1 comentario:

  1. Jamás en la vida pensé que esto podía pasar: encontrar a mi alma gemela. No se trata de saberlo, se trata de sentirlo. Lo que siento por vos es único, y es más fuerte que lo que jamás sentí por nada. Desde el primer instante que estuvimos juntos, mi vida cambió para siempre. Fue como si una parte de mí volviera a reencontrarse conmigo, y me sintiera completo. Y eso es lo que cada vez siento con más fuerza cada día, desde ese maravilloso momento. Sos tan increíblemente perfecta para mí en todos los aspectos, que no tengo otra explicación más que pensar que, como vos decís, seas MI rosa. Y voy a cuidarte y acompañarte siempre, e intentar hacerte tan felíz como vos me hacés a mí.

    Es increíble todo lo que ha pasado en este tiempo, es como si nos hubiéramos estado juntos toda la vida y más...

    Te amo tanto que ya no me alcanzan las palabras. Y este es tan solo el comienzo... Finalmente hemos encontrado la felicidad, mi amor.

    Totalmente tuyo, hoy y siempre. Fran

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