20 de septiembre de 2010
¿Cómo alguien puede salvarte y a la vez destruirte? ¿Cómo las cosas suceden en un orden imprevisible totalmente fuera de nuestro alcance y percepción y que sin imaginarlo tiene consecuencias en nuestro futuro que no podemos llegar a imaginar? ¿De qué depende que las cosas se den en el orden correcto? ¿Por destino o pura suerte? Parece algo demasiado importante para quedar librazo al azar. ¿Será que no podemos cambiar el destino? ¿Lo que ya está escrito, no se puede borrar? ¿Podríamos haber cambiado el curso esperable de todo esto o simplemente era parte de un plan armado donde el fin no puede cambiarse? No sé. Reflexiones a una hora que no sé si es muy temprano o muy tarde.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario